10.21.2019

Tantos


Tantos años de vida en un lugar que llaman mi tierra, donde me sentía una impostora con mis sentimientos de vacío y soledad.
Tantos días pidiendo una respuesta a preguntas olvidadas, tanto tiempo pasado sin más.
Tanta vuelta sobre lo mismo, tan poca paciencia, tan pocos abrazos, tan pocos besos.

R. Plata.

© 2019 Rebeca Plata (Mi alma en la pluma)

Foto gracias a Pixabay.

10.18.2019

Soledad


Aquel que disfruta de la soledad, 
escoge bien sus compañías.
Aquel que rehuye de la soledad,
escoge con desesperación.
Lo fascinante de la soledad radica en su subjetividad.

R.Plata.

© 2019 Rebeca Plata (Mi alma en la pluma)

Foto gracias a Pixabay.

10.16.2019

No te permito


No te permito llorarme más de lo necesario.
No te permito que me retengas a tu lado.
No te permito que mientas en mi funeral.
No te permito que digas lo que nunca me dijiste.
No te permito culparme de tu tristeza.
No te permito que me olvides.

R. Plata.

© 2019 Rebeca Plata (Mi alma en la pluma)

Foto gracias a Pixabay.

10.14.2019

Chocan


Un par de besos mal dados.
Palabras que sólo hicieron daños.
Contra las espinas de mil rosas...chocan,
contra las rocas golpean las olas... chocan.
El marrón de la tierra que ilumina mis ojos
tiende a volverse barro
con las lágrimas del dolor.
Contra las espinas de mil rosas...chocan,
contra las rocas golpean las olas... chocan.
El olvido deseado se lleva recuerdos de enojos,
el olvido deseado cicatrices ha dejado,
en océanos de dudas y daños
nunca reparados.
Contra las espinas de mil rosas...chocan,
contra las rocas golpean las olas... chocan.
En mares en callados los barcos,
en el alma en callados lo nunca gritado.
Ahora que tejemos con anteojos,
las palabras se las llevó el viento,
pero aquí quedaron todos los enojos.
Contra las espinas de mil rosas...chocan,
contra las rocas golpean las olas... chocan.
Nadie sabe la verdad del sufrimiento,
porque nunca la dijimos,
sólo fingimos. 

R.Plata.

© 2019 Rebeca Plata (Mi alma en la pluma)

Foto gracias a Pixabay.

10.11.2019

Razones para amarte


No necesito razones para amarte
pues las tengo todas de mi parte.
Este amor no desborda
dentro de mi corazón,
sólo lo mece y le tiene compasión.
Los años son sabios,
tan sabios como la vida,
tan sabios como la luz,
tan sabios como un corazón limpio.
Un corazón late,
los años lo mecen,
la vida lo cuida
y la mente lo castiga.
No necesito razones para amarte
pues te amo más de lo que pides
y tengo mente y corazón de mi parte.
Este amor no se desborda,
ni hiere,
ni duele.
Este amor se agranda con los años,
se mece con la vida.
Te quiere junto a mí
hasta que tú digas.
No necesito razones para amarte,
pues las tengo todas de mi partes.

R.Plata.

© 2019 Rebeca Plata (Mi alma en la pluma)

Foto gracias a Pixabay.
Foto modificada por R. Plata.

10.09.2019

¿Tú lo sabes?


¿Quién eres?
Dime... no me basta con tu nombre,
Dime ahora ¿Quién eres?
Sólo tú puedes responderme, 
Sólo tú.
Siento que no me quieres, 
No sé si yo te quiero,
No sé ni quién eres, 
No sabes quién soy.
¿Quién eres?
¿Quién soy? 
No me basta con tu nombre.
El mío tampoco es importante. 
Dime ahora ¿Quién eres?
Por favor, dime quién soy. 
Sólo tú podrás responderme, 
Sólo tú junto a mí.
Sólo sé que cuando pasas por mi lado
un escalofrió recorre mi cuerpo. 
No sé si lo que siento es amor,
No sabes ni quién soy.
Debes saberlo, 
Sé que debes saberlo.
Tengo miedo de enamorarme.
¿Quién eres?
¿Quién soy? 
No me basta con tu nombre,
Dime ahora ¿quién eres?
Sólo tú podrás responderme. 
Yo no sé si lo que siento por ti es amor, 
No sé ni quién eres.
No sabes ni quién soy.
¿Quién eres? 
¿Quién soy?
Responde ahora.
Sólo tú podrás responderme,
Sólo tú junto a mí.
Sólo quiero saber quien tiene en este juego la razón,
Mi mente ... mi corazón. 
¿Quién eres?
¿Quién soy? 
¿Tú lo sabes?

R.Plata.

© 2019 Rebeca Plata (Mi alma en la pluma)

Foto gracias a Pixabay.

10.07.2019

Mi niña de tierras lejanas


Mi niña de tierras lejanas,
mi niña dulce,
mi niña de allí abajo,
nunca agaches la cabeza,
nunca sucumbas a la pereza.
Mi niña dulce,
mi amor callado,
nunca lamentes haberte marchado.
Mi niña de tierras lejanas,
mi niña dulce,
mi pequeña áptera,
mi bebé amado,
mi embrión abandonado,
mi amor eternizado.
Mi niña de tierras lejanas,
mi niña dulce,
mi niña de allí abajo,
siempre ve con la cabeza bien alta,
no te olvides de amar a quien te ama,
no lamentes y avanza.
Mi niña de tierras lejanas.

R. Plata. 

© 2019 Rebeca Plata (Mi alma en la pluma)

Foto gracias a Pixabay.
Foto modificada por R. Plata.

10.04.2019

Me asesiné

Cuando me asesine las cosas no eran tan bonitas. Muchos creían que no tenía razones para hacerlo, pero que sabían ellos, que eran los mismos que me habían ignorado por culpa de su rutina y sus vidas de mierda.
Morí una tarde de alguna estación fría o calurosa, eso ya no importa, ya que morí bien muerta. Nadie lloró mi muerte, excepto yo.
Me enterré bajo un rosal, y después escupí barbaridades: "¡Bien muerta estás!" - grité al viento - "¡Bien enterrada bajo dos metros de tierra!".
Nadie más supo de mí, nadie me echó de menos, nadie hizo misa, ni una celebración para recordarme.
Me olvidé de mí tras mi muerte.

R.Plata.

© 2019 Rebeca Plata (Mi alma en la pluma)

Foto gracias a Pixabay.
Foto modificada por R. Plata.

10.02.2019

María (relato corto)

Cuando Cristóbal murió sentí como si también estuviera a punto de morirme, sentí que se me acababa la vida.
Sentada en el banco de la iglesia junto al ataúd sentí instalarse en el centro de mi pecho un gran vacío y luego un gran dolor. No podía tragar ni mi propia saliva.
Cris llevaba unos meses enfermo y no me gustaba verlo sufrir. Murió en nuestra cama, entonces me sentí algo aliviada, después me sentí mal y pensé que era algo cruel por mi parte.
Durante el funeral no me moví del banco en el que estaba sentada, mientras una enorme fila de gente me daba el pésame, realmente no recuerdo a casi nadie.
Mi hijo Miguel , el segundo, me ayudo a levantarme y me dejo con mi nuera que me abrazó cariñosamente.
Mis seis hijos se echaron el féretro al hombro y llevaron a su padre hasta el mismo coche de la funeraria. La familia lo seguimos a pie hasta el cementerio, desde que el ataúd llego a casa no pude separar mis ojos de la preciosa madera de haya con la que estaba construido.
El párroco, Don Pedro, quería mucho a mi Cris, decía que era un hombre honrado, no por ser feligrés, porque mi Cris era bien republicano, sino porque le devolvió un dinero que se le había perdido. Él volvió a bendecir el ataúd con mi Cris dentro.
En lo que me pareció un parpadeó los chicos del cementerio lo pusieron en un nicho, allí le metieron algunas coronas de flores, y después cerraron.
Al principio todo el mundo estuvo a mi lado, todos me daban el pésame, muchos eran gente con la que sólo había cruzado dos palabras en toda mi vida. Con el paso de los días los pésames siguieron, pero procedían de esa gente del pueblo que "no pudieron ir al funeral"... simplemente no quisieron ir, algunos hasta se hacían los sorprendidos... pero que importa ya.
Alguna vez preparaba comida para dos, o ponía su ropa sobre la silla para que se la pusiera el día siguiente. Luego me acordaba y sólo me quedaba llorar.
Mi hijo Cristóbal, el mayor de los seis, y su mujer vinieron un fin de semana a visitarme. Tuvimos una conversación en le que todos lloramos. Tenían razón, la casa era demasiado grande para mí sola, ya lo era para Cris y para mí cuando los chicos se independizaron.
Ellos dos me ayudaron a acomodarlo todo, sacamos la ropa del armario, me deshice de todas sus cosas cotidianas...me guarde su peine metálico con el que se repeinaba y se hacía la raya a la izquierda.
Los años me han hecho perder facultades, y no sólo estoy empezando a olvidarme de cosas, sino que cada vez me siento más torpe, aunque sigo cuidando un pequeño huerto en la residencia, no es lo mismo que en casa, ni tan importante. Mi hijo tenía razón, no era bueno que me quedase sola en el pueblo. Ahora estoy bien tengo un para de amigas nuevas con las que salgo al parque a pasear y los domingos a la noche vamos a la verbena que se celebra en la residencia, pero lo que más me gusta es jugar al bingo y ganar.
Claro que echo de menos a Cris, me hubiera gustado compartir los viajes, los bailes y el bingo con él... pero su casa era su casa y nadie lo movería de allí... y al final así fue.
Yo soy distinta... yo me adapto a lo que haya...al fin y al cabo yo estoy bien donde esté.

R.Plata.

© 2019 Rebeca Plata (Mi alma en la pluma)

Foto gracias a Pixabay.
Foto modificada por R. Plata.

9.30.2019

Intelectuales


Lo "natural" avanza con paso ligero, dejando paso a lo "sobrenatural" de nuestra propia naturaleza.
Porque nuestra verdad está en nuestra naturaleza, en nuestros miedos y en nuestros sueños.
De está manera nuestra naturaleza será noble, o tan noble como pueda ser nuestra naturaleza.
Avanzando con paso ligero hacia la terquedad de lo mundano...
La mirada oculta del ciego.
El paso ligero del cojo.
La musicalidad de ruido.
La nobleza de unos que nada valen, que creen saber todo y que al final siempre todo lo obtienen.
La tarifa fija de una vida sin más que decir que lo que oyen como verdades absolutas...
Opiniones enlatadas.
Pensamientos sin razonamiento.
Mentiras ocultas pintadas con cal viva.
Pero hay que callar por ellos y por nosotros. Porque ellos son los que otorgan la verdad a las cosas, porque no hay más razones que la que ellos dan.
Así que lo natural es guardar silencio, guardar razonamientos y dejar que los "intelectuales" sigan siendo estúpidos.

R. Plata.

© 2019 Rebeca Plata (Mi alma en la pluma)

Foto gracias a Pixabay.

9.27.2019

Tengo una pregunta

Tengo una pregunta ,y la hago de buen grado, 
si cuando mataste mi amor
lo dejaste bien matado, porque hoy he despertado
con un dolor que hiere, 
que querer no lo quiero, 
pero sufrir lo estoy sufriendo. 

R. Plata.

© 2019 Rebeca Plata (Mi alma en la pluma)

Foto gracias a Pixabay.

9.25.2019

Pues yo que os amo


Pues yo que os amo y se me está prohibido,
prohibido por nacer de un amor no consentido.
Pues yo que he consentido y sé que este amor está prohibido.
Pues vuestra indiscreción me hace tener esperanza,
esperanza por un amor sin Ventura ni confianza.
Este amor es como el fuego encendido,
por un lado da calor y por el otro me está quemando.
Este amor prohibido se que es verdadero,
pues por un lado te acercas y por el otro me esta matando.

R. Plata. 

© 2019 Rebeca Plata (Mi alma en la pluma)

Foto gracias a Pixabay.

9.23.2019

Si sólo fuera el olvido


Si sólo fuera la muerte.
Si sólo fuera el olvido.
Pero no.
Quien queda tras de ti llora tu ausencia.
Quien queda tras de ti llora por los tiempos perdidos.
Quien queda tras de ti llora sin consuelo deseando no olvidar tu recuerdo.
Quien queda tras de ti llora sabiendo que olvidará tú voz.
Si sólo fuera el olvido.
Si sólo fuera la muerte.
Quien queda tras de ti ruega por no olvidarte.
Quien queda tras de ti lucha por recordarte.
Pero el tiempo pasa, la gente que luchó desaparece y así se pierde tu recuerdo.
Una vez pérdida la batalla,
tras de ti sólo fotos en blanco y negro,
tras de ti ninguna estatua oxidada.
Si sólo fuera la muerte.
Si sólo fuera el olvido.

R. Plata. 

© 2019 Rebeca Plata (Mi alma en la pluma)

Foto gracias a Pixabay.
Foto modificada por R. Plata.