19 mar. 2019

Personajes que tener en cuenta. Ficha de personajes (escritores)

Hoy vamos a pararnos es el apartado de personajes. En la entrada del “world building”, ya puse algunas notas de este apartado. He estado buscando consejos para escritores y me he dado cuenta que por todas partes hablan sobre los personajes de los libros como si fueran personas de carne y hueso. No sólo porque los libros se hayan convertido en algo audiovisual, sino a modo de enganchar con tu historia. Muchos argumentan que los personajes son la base fundamental de la historia y si los personajes son buenos construyen cualquier historia.
La verdad es que yo siempre tengo antes pensados a los personajes que la historia. Pero como en este reto cada uno tiene desarrolladas unas partes u otras, quiero poner la atención sobre los personajes.
Uno de los grandes fallos que tengo es que al comenzar a escribir una historia suele ser muy coral. ¿Qué significa coral? Es un tipo de historia en la que se presentan varias historias y personajes cuya conexión tiene lugar en el clímax de la obra.
Todo bien hasta que te das cuenta de que vas a tener que escribir un libro demasiado largo para poder concluir (más largo de lo que en el fondo deseas). Por tanto, te toca liarte a ver qué personajes, o historias, son prescindibles. Por ello, voy a esquematizar cuales son los personajes imprescindibles en cada historia.
-          Personajes principales:
o   Protagonista: El personaje, o grupo de personajes, que llevan a cabo las acciones más importantes de la historia.
o   Antagonista: El personaje, o grupo de personajes, que interviene en una historia, y que representa la oposición a un protagonista o héroe con el cual debe enfrentarse.
-          Personajes secundarios: Son los personajes que estarán al lado del protagonista para lo bueno y lo malo, ayudándolo con sus rasgos a perfilar las virtudes y defectos de este principal, mientras aportan el toque especial a cualquier relato. Los personajes secundarios pueden ser fundamentales o vitales para la trama.
-          Personajes Incidentales o Episódicos (Personajes testigos): Tal como lo dice su nombre, son personajes que no tienen una presencia permanente en los hechos. Su participación es un recurso para ordenar, exponer, entrabar, relacionar, coordinar y también retardar el desarrollo de los acontecimientos.
Además según el género que estés escribiendo también puedes encontrar una serie de arquetipos predefinidos que te pueden venir bien para saber qué personajes quieres tener, o no, en tu historia. Como este reto no va de ningún género literario en particular no me pararé a analizarlos, pero sí os informo de que existen por si deseáis informaros de ellos.  
Uno de los personajes de los que no se suele denominar como tal, es el narrador. El narrador es un personaje con su propia estructura, es quien te da el punto de vista desde el que verás la historia. Estos se dividen en: Narrador omnisciente, aquiescente y mezcla de ambos.
-          Narrador omnisciente: el narrador omnisciente describe lo que los personajes ven, oyen, piensan y sienten; e incluso puede describir y narrar hechos que no hayan sido presenciados por ningún personaje. Es un narrador que está, o puede estar, en todas partes y tiene la capacidad de poder penetrar la mente de todos los personajes de la historia.
-          Narrador aquiescente: el narrador en tercera persona, pero cuyo punto de vista se centra en uno solo de los personajes, mientras otros pasan a segundo plano.
-          Mezcla de narradores: el narrador a medio camino entre los dos anteriores.
Para los que estamos enfrascados en este reto de los 100 días nos conviene que el reparto de la historia no sea muy coral, no sólo para que la historia no se alargue, sino también para no liarnos con la trama, o con lo que realmente queremos contar.
Una de las características de nuestros personajes es que no pueden mentir. Pero sí deben sentir, sufrir, vivir, emocionarse… al igual que el lector. De esta manera se les da cuerpo, y provocan empatía.
Para construir un personaje creíble, hay que hacerle “respirar”. Los detalles que se les de han de hacerlo único, diferente, especial. Puede estar relacionado tanto con su aspecto físico como con en su aspecto interior. Hay que ponerle debilidades. Tiene que equivocarse, tiene que tener dudas. Unas veces pueden ser fuertes y otras débiles.
Para tener bien claro cuáles son los papeles que cumplen nuestros personajes lo mejor es hacer una ficha de personaje por cada uno de ellos. En ellas, no sólo pondremos el rol en la historia, sino también datos básicos como la edad, género, nacionalidad, etnia… Uno de los apartados que no se nos puede pasar por alto es su apariencia física. Pues que nuestro personaje comience teniendo ojos verdes y que a mitad de la historia le pasen mágicamente a grises, sin explicación alguna, es un gran error. La parte psicológica, como miedos pueden dar mucho juego a lo largo de la historia. Además de las relaciones interpersonales. Por internet podéis encontrar un montón de plantillas de fichas de personaje. Pero a continuación mostraré como hacer una ficha básica.

CÓMO HACER UNA FICHA DE PERSONAJE CON WORD:

1. Abre el programa y crea un documento nuevo.
2. En la barra de tareas superior ve a la pestaña de "Insertar", clicka sobre el icono de tabla y  se desplegara un menú. Ve a la barra de "Insertar tabla...". 
Ahora puedes contar cuantas características vas a poner en todas las fichas.
La tabla que realizaremos aquí será de 3 columnas y 30 filas.  
Si sobra alguna columna o fila, simplemente la eliminaremos con el botón derecho sobre la tabla realizada. En el apartado "Eliminar celdas...".
Si viéramos que nos falta alguna fila o columna, podemos añadirla con la misma ventana, pero pulsando "Insertar". 
3. Si seleccionas las tres celdas primeras y con el botón derecho despliegas la ventana y pulsas "Combinar celdas" estas se unirán las celdas formando sólo una y se podrá poner el título del apartado. Este paso lo puedes repetir tanto en la columna como en las filas.
4. Te aconsejo que la ficha de personaje las confecciones a tu gusto, porque según el género que escribas has de tener más claro uno u otros conceptos. Por ejemplo, si tu historia es histórica conviene que tengas cuidado con la vestimenta, y los objetos personales que posee. Si es de fantasía has de tener en cuenta ciertas características específicas como puede ser la magia.
Te invito a que confecciones tu ficha en el ordenador, no es complicado. Pero si te es más fácil realizarla a mano, también está bien. Lo que a cada uno le resulte más cómodo y útil.

No hay que describir absolutamente todo del personaje en la primera página en la que aparece, hay que repartir la información a lo largo de todo el libro. Una de las cosas que más me suele costar a la hora de describir es andar mostrando, en vez de informando. He leído un montón de libros, y veo lo bien que lo hacen, pero cuando me toca a mí me cuesta un montón. Pero es lo que hay que hacer, y es como mejor queda en la historia. Claro que no sólo a la hora de informar sobre las características de los personajes, sino también a la hora de hacer descripciones en general, hay que tener mucho cuidado con las parrafadas, estas pueden acabar con el ritmo y puedes perderte al leerlas.
Tras hacer la ficha de los personajes tenéis que conocerlos, como si fueran personas de verdad. Para ello, algunos escritores toman de inspiración a personas reales, que lo mismo son gente de su entorno que algún famoso. Eso sí al final quedan tan desvirtuados dentro de la historia, pero ayuda al escritor a no perderse, o confundirse, de personajes y sus características.
Espero que este reto os esté siendo tan útil como a mí y que pronto al llegar a los 100 días os sintáis orgullosos de haber acabado la historia que os propusisteis. No olvidéis de seguir escribiendo a diario.
Sin más que añadir os espero en la próxima entrada, donde el esqueleto de nuestra historia quedará configurado.

© 2019 Rebeca Plata (Mi alma en la pluma)

Foto gracias a Pixabay.
Foto modificada por R. Plata.

15 mar. 2019

Confío (Relato corto)

Al cabo del día me he fiado de demasiada gente que no conozco. Ese conductor de autobús que me lleva al trabajo. Ese repartidor que me trae el pedido. Ese mecánico que debe arreglarme el coche. Ese policía que me indica el camino correcto. Y tantos otros como taxistas, dependientes de comercio, cajeros de supermercado, etc.
El día que desaparecí, fueron demasiados los extraños en los que confié. El día que desaparecí, algunos de ellos se confundieron al no darle importancia alguna al trabajo que realizaron. Algunos de ellos cometieron errores. Pero sólo uno de ellos me mató.

R. Plata.

© 2019 Rebeca Plata (Mi alma en la pluma)

Foto gracias a Pixabay.
Foto modificada por R. Plata.

12 mar. 2019

Escenario para tu historia. World builing (escritores).



Mucho habréis escuchado hablar del “world building” o constructor de mundos. La gente utiliza este creador de mundos sólo cuando escribe ciencia ficción o fantasía. Pero cada historia necesita un “world bouiding”, ya sea una historia real o no. Todas las historias requieren establecer el mundo en el que se desarrollan los sucesos y los personajes a quienes les ocurre. No estamos hablando de inventárnoslo todo, sino en ambientar correctamente nuestra historia. Aquí sólo se quiere conseguir acabar una historia en 100 días sin que tires la toalla, o la acabes y no tenga incoherencia por ningún sitio.
Una ambientación correcta en un correcto escenario nos ayudará a dar una tridimensionalidad a nuestra historia. Crear un seudo “world buiding” con la ambientación y escenificación de vuestra historia os puede resultar muy cómodo a la hora de avanzar sin problema por ella. Lo mejor es que plantees tu “wolrd builing” (ambientación) desde el principio.  Tu mente se situará y te llevará a escribir correctamente creando escenas en dicho mundo.
A continuación explicaré algunas de las diferentes partes que hay que tener en cuenta de un “world buiding”. Puedes usarlas todas o las que desees, incluso poner otras u ordenarlas como a ti te venga bien:

1.       Lugares:
Si tu historia se desarrolla en París o en cualquier otra ciudad famosa. Has de tener en cuenta que el escenario al ser real, debes de ser fiel con la arquitectura verdadera. Además de con sus calles, callejones y rincones. Ya que un ciudadano de esa ciudad puede leer tu libro, o quizás se hace tan famoso que los lectores quieren ver esos escenarios en realidad, y se pueden llevar un chasco. Además has de tener en cuenta el clima, las ubicaciones, la cultura, etc.
 -        Nuevo mundo: Si creas el mundo desde cero te aconsejo que no te compliques la vida. Sobre todo al principio.  Debes ser creativo e inventar las características del mundo. Investiga y cuidado con los detalles. Si dejas huecos y no conectas las cosas correctamente, la lectura de la historia cansará a las pocas páginas.
o   Mundo físico:
§  ¿Es la Tierra o no?
§  ¿Tu mundo tiene diferentes continentes?
§  ¿Es una colonia espacial?
§  ¿Viven bajo el agua?  
§  ¿Dónde vivirán tus personajes?
§   ¿La tierra es fértil?
§  ¿Tu mundo tiene diferentes dimensiones?
§  ¿Viven en un mundo dentro de un núcleo ardiente?
§  Patrones climáticos /severidad
§  Geografía
o   Las leyes físicas que debes considerar son cosas tales como:
§  ¿Existe la gravedad como lo hace para nosotros?
§  ¿La gente de tu mundo es normal, rápida o inmortal?
§  Efectos de gravedad son relevantes.
§  Cambios en la forma en que funciona el tiempo.
Un truco para no perderte es dibujar un mapa físico de tu mundo, no importa lo bonito que sea, lo que importa es que te sea útil para poder tener clara la ubicación y las características de la ambientación donde se sitúa tu historia y tus personajes.

2.       Personajes:
Nuestros personajes, sea cual sea el género que escribamos, han de estar correctamente concordados con el lugar en el que ocurre la historia. Recuerda que sus características físicas dependen también de su entorno y de su forma de vivir.
Ten en cuenta que los estereotipos de las nacionalidades pueden ofender y causar más perjuicios que beneficios.
Un consejo que escucho a menudo con relación a los personajes, es que te fijes en una persona real, ya sea en alguien de tu entorno, o en algún famoso.
-          Nuevo mundo:
Lo mejor es hacer una guía para que no te líes (una ficha de personaje). No hay nada peor que un personaje plano e insulso, sobre todo en una historia de fantasía, siempre se espera que sean fascinantes cuando son de otros mundos.
§  ¿Se parecen físicamente a seres humanos como tú y yo?
§  ¿Sus ciudadanos tienen razas, nacionalidades, etnias?
§  ¿Cómo vive la gente aquí?
§  ¿De dónde viene la comida?
§  ¿Los linajes son importantes?
Es importante desarrollar a tus personajes correctamente, sus características físicas dependen también de su entorno, de su forma de vivir.

3.       Las plantas y criaturas:
Seguro que al leer el subtítulo habéis puesto caras raras. Es sabido que cuando se viaja con animales domésticos es necesario el certificado zoosanitario internacional, este trámite no es que a los países nos quieran tocarnos las narices, es que cada animal tiene un ecosistema propio, no sólo el sitio donde habita, sino también el resto de seres que lo rodean.
Por ejemplo: no es normal ver una llama en el centro de Manhattan, ni un pingüino en el Caribe. (Aunque las ideas sí dan para un buen libro).
Lo que se exige inconscientemente en toda historia es que dentro de que todos sabemos que es mentira, hay un pacto de inocencia en el que como lectora te dejas engañar mientras sea verosímil.
-          Nuevo mundo:
Si te los inventas, al igual que con los personajes es bueno para no liarte que habas fichas de animales y plantas. Para que si salen en diferentes partes de la historia sean siempre iguales.
§  ¿Cómo se ve la madre naturaleza en tu historia?
§  ¿Qué tipo de plantas imaginas que crecen en el jardín de tus personajes?
§  ¿Los animales son temidos regularmente por tus personajes, o son compañeros?
§  ¿Pueden los animales comunicarse con tus personajes?
§  ¿Las plantas y las criaturas juegan un papel importante en tu historia, o están sólo en los detalles?

4.       La comida:
Los detalles son importantes a la hora de escribir una historia tridimensional. La comida es uno de esos detalles. Incluso el hecho de que uno de nuestros personajes sea alérgico a ciertos alimentos, puede darle profundidad.
Aquí también tened cuidado con los estereotipos por nacionalidades, ni todos los españoles comemos a diario tortilla de patatas (tortilla española), ni creo que los mexicanos se pasen el día comiendo tacos o quesadillas. Aunque tus personajes coman a diario en un McDonald’s, tampoco todos los países tienen los mismos menús. Aquí el trabajo en documentación viene genial.
-                  Nuevo mundo:
La comida está relacionada con los recursos de tu mundo, no sólo con las plantas y animales, sino también con los minerales (sal).
§  ¿Cuál de ellos comen? ¿Y por qué?
Al construir el paladar de tus personajes, considera estos elementos:
§  ¿Tu personaje busca su comida o la compran en los mercados?
§  ¿Sus personajes cocinarán sus propias comidas o comerán en posadas a lo largo de su viaje?

5.       Las leyes y reglas:
Las leyes en otros países son importantes. No creo que sea la misma sanción en España o en EEUU, el hecho de beber alcohol en la calle. En los dos países se sanciona, pero de diferente manera.  O quizás haya leyes que no se aplican en todos los países.
Tenemos que documentarnos bien, porque hay que tener cuidado de que nuestros personajes no cometan delitos sin darse cuenta. Si lo hicieran que tengan una razón de ser, y la consecuente sanción (o no).
  -       Nuevo mundo:
Las leyes legales y judiciales, pueden darte mucho juego a la hora de escribir. Pero recuerda que han de ser las mismas desde el principio hasta el final de tu historia. Has de tener en cuanta quienes las imparten y quieres las rompen.
§  ¿Las reglas son estrictas o tiránicas? ¿Es una anarquía completa?
§  ¿Qué pasa si se rompe alguna ley?
§  Política. Sistema político, como es la relación con los países (o reinos) de alrededor, que tipo de transacciones hay.
§  Monarquía, república…

6.       La historia:
El pasado es algo muy importante, ya que nuestra perspectiva de la actualidad no es la misma sin nuestro pasado y el de nuestro entorno. Recuerda que no es lo mismo escribir sobre un personaje escocés, que de un personaje yugoslavo. Hay que tener en cuenta la historia de cada país y la manera en que se cuenta no es la que ellos han podido vivir. La historia repercute en el día a día y por tanto en la propia historia. A los personajes que tenemos entre manos les afecta su pasado y el de su país. Este es otro punto a tener en cuenta, y uno de los imprescindibles sin quieres un personaje completo.
 Recuerda que si escribes una novela histórica, es más difícil escribir sobre un mundo que ya existe, sobre todo contra más atrás en el tiempo vayas. Escribir es más difícil, pero no imposible.
 -          Nuevo mundo:
“Nada sería lo que es, sin un pasado”. El desarrollo de una historia para tu mundo le permite al lector entender por qué tu mundo funciona como lo hace, y por qué está ocurriendo el conflicto dentro de tu historia.
Un pasado dentro de tu historia hace que el mundo imaginario se sienta en tres dimensiones.
§  Considera las guerras que se pelearon: ¿quién ganó esas guerras y por qué comenzaron?
§  ¿Hay tragedias elementales que destruyeron todo o parte de tu mundo?
§  ¿Hubo alguna vez una invasión de una especie extraña?
§  ¿Cuáles son los grandes eventos que dan forma al comportamiento de las personas hoy?

7.       Sociedad / Clase social:
Por suerte, o por desgracia, en nuestro mundo capitalista hay clases sociales. No todos tienen los mismos problemas, ya que un banquero con problemas económicos puede tener una deuda de millones de dólares (moneda internacional). Pero una persona de clase media-baja el problema económico puede ser de cientos o de miles de dólares (moneda internacional). Quizás el resto de conflictos sean parecidos. Todo depende de la clase social y de los valores personales del personaje.
 -          Nuevo mundo:
Al pensar que son mundos fantásticos muchos reflejan las diferencias que existen, o existieron, en el nuestro. Pero no es necesario, podemos crear un mundo utópico sin clases sociales. Esto está en las manos de cada uno.
§  ¿Cómo está organizada la sociedad, qué enfatizan, cual es su relación con el entorno y entre sí?
§  ¿Qué clases sociales están presentes y cómo interactúan?
§  La riqueza ¿cómo se reparte? ¿hay pocos ricos y muchos pobres?
§  ¿Los hombres tienen ventajas sobre las mujeres? ¿o viceversa?
§  Colegios / universidades / educación superior
§  Ropa - variaciones culturales / estado y variaciones de riqueza
Tienes que pensar cómo funciona realmente la sociedad que estás creando. ¿Cuáles son las líneas de desacuerdo entre los grupos?

8.       El idioma:
Si escribes sobre un país extranjero, cerciórate cual es su idioma oficial, si se hablan dialectos u otros idiomas. Por ejemplo, aquí en España no sólo se tiene es español (castellano) como lengua oficial, sino que también se hablan otros dialectos españoles como el catalán. Además del gallego, el vasco, el andaluz…
 -          Nuevo mundo:
En el mundo que creamos desde cero, podemos crear un idioma des, como hizo en su momento Tolkien. Pero no todos somos catedráticos. Yo no me voy a parar en este tema, ya que sólo tenemos 100 días para acabar nuestra historia.
§  ¿Todos hablan el mismo idioma?
§  ¿Saben lenguas de otros países (reino)? ¿por qué?
§  ¿Es necesario sabes otras lenguas?

9.       La economía:
Cuando escribimos sobre nuestro mundo capitalista, es bueno no sólo aclarar de qué clase social es nuestro personaje, si no también que valores tiene. Si el dinero es importante, o no. También hay que tener en cuenta la economía del país en el que transcurre la historia.
Recuerda que hay que ser coherente con lo que se cuenta, por ejemplo, la moneda más extendida por Europa es el euro, no en todos los países de Europa se utiliza, y además hay países que no son europeos, o de la eurozona, y sí utilizan el euro.
 -          Nuevo mundo:
Este es un punto que los escritores de ciencia fisión y fantasía dejan a la ligera. Pero hay que tener en cuenta que no es lo mismo tener un mercadeo establecido. Además no es lo mismo el trueque que una moneda de curso legal. Hay que desarrollar la parte económica de nuestros personajes pues esto también dará otro carácter y otra escala de valores. Además el trueque puede ser equitativo o abusivo.

10.   La sexualidad.
Puede parecer algo superfluo, pero en nuestro mundo se le da muchísima importancia. El sexo y la sexualidad nos rodean a diario. El sexismo, el machismo y el feminismo, son temas en boca de todos hoy en día. Además de las orientaciones sexuales. Incluso las perversiones sexuales suelen ser condenadas, según el grado de delito establecido en cada país en particular.
 -          Nuevo mundo:
Al igual que en otros puntos del “wolrd builing” aquí se puede reflejar conflictos de la vida real. O inventarnos un sistema sexual diferente, ya sea basada en la reproducción o en la relación simbiótica entre seres.
Si el mundo tiene un exceso de gente la homosexualidad es normal, si el mundo tiene déficit de gente la homosexualidad se castiga.

11.   Religión:
A la hora de que en un relato no ficticio aparezca cualquier religión ten mucho cuidado. Podrías herir sensibilidades y ganarte enemigos innecesariamente. Si hablas de religión en tu historia siempre desde un punto muy respetuoso, sobre todo si no es la religión que practicas.
 -          Nuevo mundo:
§  Origen del mundo en el que viven.
§  Folklore / leyendas / profecías

12.   Apartados específicos sólo para “Nuevo mundo”:
Este apartado es sólo para los que escriban ciencia ficción, pero no está mal echarle un vistazo.
La coherencia en cualquier historia es esencial, pero sobre todo en una de un Nuevo mundo, ya que al que le gusta este tipo de género le gusta sumergirse al 100%. Si estás es escribiendo este género seguro que es así. Quizás en no encontrar ese efecto 3D en tu historia sea lo que te ha hecho dejarla abandonada.
Cuantas más diferencias entre nuestro mundo y el “Nuevo mundo”, más deberás centrarte en cuidar que los detalles sean absolutamente rigurosos. Hay que hacerlo de tal manera que se difumine en el fondo para que el lector se centre en los personajes y la historia, que es lo realmente importante.
Es también importante hacer un buen trabajo y tener los conocimientos de tu propio mundo a la hora de escribir, ya que avanzaras más rápidamente por tu proyecto, pudiéndolo llevar a un buen término.
-          La magia:
Las posibilidades son infinitas en el mundo de la magia. Puede ser el foco central de tu historia, o encontrarse en diferentes grados. Recuerda que la magia debe seguir un conjunto de reglas, tal como su mundo sigue las leyes físicas que ha descrito: desea que la magia se sienta como una posibilidad.
§  ¿Qué porcentaje del mundo será mágico?
§  ¿Es la magia controlable por tus personajes, o son los animales los que poseen poderes fantásticos?
§  ¿Aparece la magia desde el principio de la historia, o se desarrolla y se convierte en parte del conflicto de la historia?
-          Cultura:
Crea culturas con sus propios patrones.
§   ¿Cómo se relaja la gente?
§  Looks / peinados / prácticas de belleza / nociones de belleza
§  Costumbres culturales

-          Diferentes razas:
Uno de los apartados que más suele repetirse son las diferentes razas, ya sean nuevas o de otros autores. Por ejemplo, las más conocidas como son las de Tolkien: Elfos, orcos o enanos, entre otras.  Al ser conocidas debéis de saber bien como son. Pero si crearais alguna haced fichas para no liaros.
§  ¿Qué razas hay presentes?
§  Relaciones y choques entre culturas / pueblos / razas
§  Si son nuevas: ¿Qué características tienen? ¿se diferencian de los demás? ¿son antropomorfos?
-          Tecnología:
En este apartado puedes también elegir. Siempre intenta explicar porque son más o menos avanzados que en el mundo real.
§  ¿Cómo de avanzados son tecnológicamente hablando?
§  Carreteras / mantenimiento de carreteras / construcción
§  ¿Qué tecnologías tienen que nosotros no?
 Tras la castaña que os he pegado creo que después de tener todo bien planteado en la cabeza expliquéis bien lo que queráis destacar. Pero recordad que lo que expliquéis ha de ser de relevancia para la historia, que sea un punto a favor vuestro y no en contra. Por ejemplo, si habláis de comida sea por ejemplo porque al personaje le recuerde a algo o a alguien. Si hablamos de ropa que sea parte del movimiento del personaje, estás escribiendo una historia, no un catalogo de ropa.

Este punto de hoy os puede costar un poco, pero la ambientación o "world builing", es el concreto de los pilares de la historia que tenéis entre manos. Puede ser que como a mí os tardéis más de una semana. No hay problema cada uno a su ritmo, seguro que en alguno de los pasos próximos tomáis la delantera y el reto de los 100 días es más probable cumplirlo.

Autora: R. Plata.

© 2019 Rebeca Plata (Mi alma en la pluma)

8 mar. 2019

Más allá hacia mí.



Más allá de los convencionalismos.
Más allá de la exposición de lo que nunca fuimos.
Más allá del individualismo.
Más allá de los vencedores y los vencidos.
Hay un lugar específico.
Lejos de lugares comunes.
Cerca de lo que en realidad somos.
A ese lugar he llegado y me fui.
Olvide el camino de vuelta.
Olvide el camino hacia mí.

R. Plata

© 2019 Rebeca Plata (Mi alma en la pluma)

Foto gracias a Pixabay.
Foto modificada por R. Plata.


5 mar. 2019

Cómo documentarnos para nuestro libro (escritores)

El reto de escribir un libro en 100 días, va dándome patadas en el pompis cada vez que quiero avanzar un poco más. Además voy retrasada en algunas cosas, pero como la entrada va una vez por semana tengo que avanzar sin importar nada más, ya alcanzaré este punto un poco más adelante como me ha pasado otras veces.
Como sigo un orden predeterminado para escribir el libro en 100 días, uno de los pasos previos a la redacción es la documentación. En muchos lugares lo llaman investigación o preparación. Para que todos consigamos este reto he decidido avanzar un poco en la teoría por ustedes, y ponerme al día un poco más adelante. 
He estado averiguando el método más eficiente, y que más se recomienda por todas partes. Además yo he ido dándome cuenta de que hay cosas lógicas que es normal llevarlas a cabo.
Lo primero de lo que nos avisan por todos sitios es que la investigación es muy importante para darle coherencia a nuestra historia. Muchas veces una buena historia se va al traste por esos detalles inverosímiles que el escritor nos quiere colar como buenos. Yo como lectora suelo detectar ciertos errores que me chirrían. Por ello, es muy importante conocer bien el entorno que rodea a nuestros personajes. Para que entendáis lo que estoy diciendo es como esa escena, tan confusa, de Misión Imposible II con la mezcla de las fallas, el encierro de toros y la procesión católica. Sí, en España lo tenemos todo, pero la incoherencia entre costumbre y lugar, hace que esa escena nos llame la atención para mal.
Los lectores sabemos de inconsistencia y de incoherencia. Así que como escritor el mundo que crees debe ofrecer la sensación de que es real, de que esa historia que tienes entre manos podría pasar. Nunca sabes cuál va a ser ese detalle en particular que hará que el lector confíe en tu criterio. Escribe algo que te guste, esto se transmite al lector e investiga lo justo.
Si sitúas tu historia en un periodo de tiempo determinado, lo mejor es comenzar a leer libros de esa época, empaparte de su manera de pensar, de la manera de vivir, de sus valores éticos, de los lugares a los que iban… Además puede ser una fuente de inspiración. Ten en cuenta que cosas había y cuales no se habían inventado aún.
Si consultas libros, revistas, autobiografías o incluso documentos gubernamentales, en ellos, puedes encontrar escenarios, situaciones, ambientaciones y personas que te pueden ayudar a dar consistencia a tus atmósferas y personajes. 
Escribe sobre lo que conoces. Tus experiencias personales pueden ser, no sólo una fuente de inspiración, sino también una manera de darle el punto de realidad a tu historia. No inventes las cosas sin más. Los lectores te piden verosimilitud, o al menos sensación de ella.
Tu día a día, es una fuente de información e inspiración constante. Desde una conversación con un amigo hasta una canción. Eso sí, utiliza todos tus sentidos si quieres textos más profundos y verosímiles. Los detalles reales de tu experiencia personal pueden ser el punto justo para que el lector se sumerja en la historia.
Valora la información de primera mano. Escucha a esa gente que te rodea, o entrevista a gente con historias que plasmar en tus escritos.
No hace falta que te gastes una pasta a la hora de buscar la información, esta está “online”:
- Google Maps te lleva a donde quieras, desde el pueblo de tu infancia hasta las costas del Caribe. 
- Museos virtuales.
- Youtube: puedes encontrar lo que necesitas. Sólo ten paciencia y selecciona bien lo que quieres.
- Google
Nota: Cerciórate de la veracidad de la información que estás recopilando.
Cuidado con aleccionar o contar demasiadas cosas, en la escritura hay que tener un equilibrio para el lector menos es más. Las parrafadas aburren y distraen el interés de la historia.
Busca la información necesaria, hay que distinguir entre lo que es necesario y lo que no lo es (equilibrio). No eres investigador a sueldo. Escribe antes de que la investigación se lleve la inspiración y el tiempo. Si investigas demasiado terminaras abandonado la historia, por ello céntrate más en la historia y menos en la investigación. Pero no dejes de hacerla.
Yo por mi parte al elegir una historia de fantasía, mi investigación y documentación ha sido un poco diferente. 
Bueno, hasta aquí la entrada de hoy. A ver si esta semana acabo de una dichosa vez lo de pasar del “offline” al “online”. La semana que viene os espero aquí a la misma hora. 
Recordad que al menos tenéis que escribir 30 minutos diarios. Porque sino lo de los 100 días puede alargársenos. 

Autora: R. Plata.

© 2019 Rebeca Plata (Mi alma en la pluma)

Fotos gracias a Pixabay.
Foto modificada por R. Plata.

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